domingo, 21 de enero de 2018

LOS ARCHIVOS DEL PENTAGONO

TAN CERCA Y TAN LEJOS
Esto es historia. De como un periódico, The Washington Post", publicó los documentos que Daniel Ellsberg sacó a la luz y que ponían al descubierto los turbios manejos de una serie de presidentes para engañar y ocultar a los ciudadanos de Norteamérica su continuada intervención en los asuntos de Vietnam. Podría ser simplemente un relato de algo que apenas recordamos pero que sucedió hace ahora cuarenta y cinco años,  pero el historiador en este caso, es Steven Spielberg, uno de los grandes, y lo que le interesa, tanto más que unos hechos conocidos, son las personas involucradas en ellos, sus sentimientos  y los motivos que tuvieron para actuar como lo hicieron.
La primera, Katherine Graham, Meryl Streep en su mejor interpretación de mucho tiempo, editora y propietaria del "Post", que rodeada de un mundo de hombres que la despreciaba por su condición de mujer, se empeñó en transformar su periódico haciendo de él un paradigma de la verdad. La segunda, Ben Bradlee, Tom Hanks tan perfecto como en él es costumbre, periodista en estado puro, director del diario y fiel practicante de la doctrina de que la verdad siempre merece ser publicada y que la libertad de prensa debe estar por encima de cualquier gobierno. Apoyándose en ellos y en un formidable elenco de actores, Spielberg devuelve al cine su condición de máximo entretenimiento, llevando la narración a un ritmo trepidante, como un thriller apasionante, en el que cada imagen, cada instante de suspense, cada gesto de los intérpretes por mínimo que sea, arrastra y envuelve al espectador. Gran cine, el de siempre, ese que ahora es tan difícil de encontrar, pero que en este mes de enero de 2018 nos ha ofrecido dos muestras de hasta donde puede llegar el séptimo arte. 

lunes, 15 de enero de 2018

TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS...

...DE EBBING, MISSOURI.
Esta historia trata de una mujer separada, dueña de una pequeña tienda, madre de un hijo, que traumatizada por el violento asesinato de su hija emprende una feroz campaña en contra del departamento de policía local al que, tras pasados más de nueve meses del suceso, acusa de inoperancia y falta de celo  en la investigación.
¿Es eso todo? No. Martin Mc Donagh, guionista y director, mete su excavadora en este pequeño pueblo, en lo más profundo de los USA, y el resultado es una comedia negra, negrísima, con apariencia de thriller, pero que en realidad no es otra cosa que el retrato íntimo de unas personas que sacan a relucir lo peor y lo mejor de la especie humana. Puesto en escena a un ritmo deslumbrante, el guion se retuerce, se subdivide en tramas y situaciones, siempre armónicas, siempre apasionantes, llenas de imaginación y oscuras sugerencias, tal y como sucede en la vida. Nadie es perfecto, nadie es bueno, nadie es malo. Todo ello requiere interpretaciones extraordinarias, las de Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, Dinklage...todos. Estupenda película, gloriosa manera de empezar el año. 

domingo, 31 de diciembre de 2017

THE DISASTER ARTIST

INCOMPATIBILIDAD

De vez en cuando, cuando Hollywood se mira el ombligo y hace cine sobre el cine, vienen a la memoria algunos títulos espléndidos. Este no es el caso. Esta película es un relato de como se llegó a hacer (un "making of") una de las películas más estúpidas de todos los tiempos, luego convertida, vaya usted a saber porque, en un film de culto, "The Room", escrita, dirigida, producida e interpretada por un tal Tommy Wiseau del que apenas se sabe nada, salvo que tenía mucho dinero y una carencia total de talento. Ahora, no se trata de un "biopic", como por ejemplo la espléndida "Ed Wood", sino de una sucesión de escenas de un rodaje caótico e incongruente, carentes del menor sentido.
Poco se nos explica fuera de lo expuesto. Ni del personaje central, que como consecuencia de un accidente se ha convertido en un despótico tarado con problemas de comunicación, ni de su amistad con un actor en ciernes que unas veces aparece como víctima y otras como parásito.
Manifiesto mi total incapacidad para entender lo que veo, no lo pillo. Hablar de esta película como de una comedia, me parece fuera de lugar; si provoca alguna risa viene acompañada por una incómoda sensación de culpabilidad, como si estuviera riéndome de un lisiado. Esto es una tragedia sin drama que, como única emoción, solo suscita en mí la compasión.

domingo, 10 de diciembre de 2017

EL SENTIDO DE UN FINAL

VIAJE POR LA MEMORIA
Ritesh Batra, tras su notable "The Lunch Box", toma ahora una novela de Julian Barnes para bucear en el pasado de Tony Webster (Jim Broadbent), un jubilado divorciado al que su especial forma de ser ha convertido en una persona insensible y hermética, incapaz de experimentar emociones o empatizar con su entorno. La extraña herencia de la madre de una antigua novia, el diario de su íntimo amigo en su época de colegial que acabó suicidándose, le obligará a revisar aquel periodo de su vida.
Película íntima, introspectiva, en la que el director obliga a su protagonista a volver a recorrer el camino de sus recuerdos, unos recuerdos que el tiempo ha ido alterando para que se acomoden a lo que a él le gustaría que hubieran sido, utilizada esa alteración como único recurso de supervivencia, y no a lo que fueron en realidad. Pero solo el reconocimiento de la verdad permite enfrentarse con dignidad al tiempo que le queda por vivir.
Espléndido guión de Nick Payne así como el ritmo que impregna todo el relato al que unos intérpretes (Emily Mortimer, Charlotte Rampling, Frida Major, Michelle Dockery...etc.) además de Broadvent, dotan de la ambigüedad y pasión necesarias. 

sábado, 9 de diciembre de 2017

EL AUTOR

PASARSE DE ROSCA
Pasante en una notaría, Alvaro (Javier Gutierrez) aspirante a escritor y envidioso de su ex-mujer (Maria León), exitosa autora de "best sellers", decide escribir una gran novela. Desprovisto absolutamente de imaginación y talento, descubrirá a través del profesor de las clases de escritura creativa a las que asiste, que solo la transcripción casi literal de la realidad (una áspera discusión con su esposa), merece el elogio deseado. A partir de ese momento, se dedicará a manipular las vidas de los vecinos del inmueble en que vive con el fin de trasponer esa nueva realidad creada por él a la obra que intenta escribir.
Podría haber sido un "thriller" psicológico, de hecho el ritmo de la acción se presta a ello, pero Martin Cuenca, director y coautor del guion basado en una novela de Javier Cercás, elige el camino de la introspección personal, llevando las situaciones a extremos surrealistas en las que afloran los peores sentimientos del ser humano y actitudes del protagonista rayanas en la locura, capaz de destruir la vida de los que le rodean para conseguir sus propósitos. La negrura se transforma en un gris blanquecino ayudada por una pésima fotografía (tal vez inexplicablemente intencionada) y las buenas interpretaciones de Javier Gutierrez y el resto de actores, se desperdician en un producto que nunca acaba de definirse y que contiene, supongo que para mostrar un incontenible deseo del director de epatar a los espectadores, un par de escenas tan crudas y fuera de lugar, como para que pueda considerarlas entre las más visualmente desagradables del cine español.

domingo, 3 de diciembre de 2017

PERFECTOS DESCONOCIDOS

MUCHO Y NADA
Alex de la Iglesia nos obsequia con una deslumbrante exhibición de interpretaciones (Eduard Fernandez, BelénRueda, Ernesto Alterio, Juana Acosta y Pepón Nieto), en esta cena de tres matrimonios de mediana edad  más un amigo, en el que un banal juego con sus teléfonos móviles sirve para sacar a la luz la amargura de sus frustraciones, los más íntimos secretos y las turbias relaciones entre ellos. Todo ello contado con la suficiente sutileza para que las risas que provocan determinadas situaciones no sean suficientes para ocultar o enmascarar los dramas personales.
Sucede sin embargo, que la contemplación del eclipse de luna, motivo para la reunión, sirve para introducir un cierto realismo mágico que no lleva a ninguna parte más que para justificar un final acomodaticio que pone en solfa todo lo que hemos visto, al dar a entender que todo ha sido un producto de la imaginación  de una de las protagonistas. No sé si esto proviene de la versión original, pues la película tal y como se acredita es un fiel "remake"  de una italiana, pero cuando acaba, uno sale con la impresión de que o ha faltado valor para dar a la narración su lógico final o le han tomado el pelo con un bonito envoltorio carente de contenido real.Sucede como en el estrambote del viejo soneto cervantino:"...caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

domingo, 26 de noviembre de 2017

LA LIBRERIA

LIBROS
¡Que hermosura!¡Cuanto amor a lo que significa un libro, al placer que proporciona una buena lectura! Isabel Coixet cuenta en cine la novela de Penelope Fitzgerald, la historia de la joven viuda de guerra Florence (Emily Mortimer), empeñada en abrir una librería en una pequeña población costera de la Inglaterra de 1959, una comunidad dominada por una cacique, lady Gramar (Patricia Clarkson), que teme que por ese camino de la lectura se escape una de las fuentes de su influencia.  Florence solo dispone como armas para enfrentarse a esa situación su coraje, su esperanza de futuro y las ayudas de un hombre solitario (Bill Nighy), que desprecia a esas pseudo fuerzas vivas y que solo vive gracias a la lectura, y una niña, Christine (Honor Kneafsey), a la que contrata como ayudante y que va a ser la que muchos años después, cuando disfruta de la vida que los libros han abierto para ella, nos vaya desgranando en imágenes unos recuerdos vistos a través de sus límpidos ojos infantiles.
La sutil puesta en escena de Coixet cuenta esta historia con rara emotividad, con el enorme cariño que le despiertan sus personajes, pero sin buscar evitar la dureza del drama reflejado en los duros paisajes, en lo desapacible del clima, retrato preciso de la desolación y vaciedad que existe en el alma de ciertas personas, incapaces de apreciar la belleza y llenas de estúpidos convencionalismos. En toda su extensión, una espléndida dirección que además ha sabido incorporar a la misma  a unos actores que para participar en la emotividad del relato no tienen más que prestar su físico, como si sus rostros fueran lo único que ha permanecido intacto en la memoria de la narradora.